Autor del artículo: María Sol PeirottiLas rivalidades interétnicas
entre kabardinos, bálkaros y rusos han
caracterizado desde siempre a la sociedad de
Kabardino Balkaria. Entre ellos existe una
rígida jerarquía en la cual la mayoría
kabardina, representada por el Presidente Valery
Kokov, representa la elite gubernamental y dueña
del poder en la República. Por su parte los
bálkaros consideran que su status es superior al
de los cosacos rusos. Cada uno de los grupos
nacionales tiene su propia agenda e intereses.
Los movimientos nacionalistas son la principal
amenaza al gobierno de Kokov. Los miembros del
Movimiento Islámico Internacional han demostrado
ser los más combativos. Más que una cuestión
de diferencias étnicas, se trata de una
sensación de abandono por parte del gobierno
local, del federal y un gran convulsionamiento
social por la falta de empleo y pobreza.
La tradición islámica en
Kabardino Balkaria es muy antigua y se ha
caracterizado desde siempre por un gran
pacifismo, dado que constituye una síntesis
entre el Islam y las creencias paganas antiguas
que se denominan khabza. Sin embargo,
el malestar social que predomina sobre todo en la
población joven ha hecho que muchos de ellos
hayan optado por una versión más ortodoxa del
Islam, el wahabismo, bajo las promesas de
encontrar un nuevo sentido a sus vidas, alentando
tendencias a la militancia.
Desde la segunda guerra ruso
chechena, Moscú no ha dejado de tratar a
Kabardino Balkaria como un potencial
criadero de extremistas islámicos.
Desde el año 2000, la prensa estatal ha lanzado
un fuerte propaganda anti-islámica, asimilando a
la religión con el terrorismo. Esto ha provocado
además, un fuerte rechazo a la causa chechena,
en lugar de la solidaridad que antes caracterizó
a los pueblos norcaucásicos.
Con el correr de los años, esta
caza de brujas contra el wahabismo,
comenzó a acentuarse, provocando la detención
de sospechosos por el sólo hecho de
practicar su religión y cerrando mezquitas en
varias ciudades. El 2 de octubre de 2003, el
Ministro del Interior de Kabardino Balkaria,
Khachim Shogenov se reunió con el líder
espiritual musulmán en la República, Mussa
Mukhozhev. En aquella oportunidad, el funcionario
justificó los arrestos alegando que se
realizaban para evitar la realización de
atentados terroristas. Esto también era parte de
una fuerte propaganda estatal que aseguraba que
la República podría ser blanco de un ataque
similar al de Beslán, en la Escuela No. 2 de
Nalchik, ya que Shamil Basayev lo habría
anunciado posteriormente.
En febrero de 2005, la policía
local anunció que en un allanamiento en un
edificio de Nalchik habrían podido desbaratar
una célula terrorista islámica llamada
Yarmuk que poseía vínculos con
Chechenia. Posteriormente, en octubre del mismo
año, sucederían los múltiples ataques a sedes
policiales en la capital republicana.
Autor del artículo: María Sol
Peirotti
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