Autor del artículo: María Sol PeirottiRusia y el secesionismo en
Ossetia del Sur (Tshkinvali)
Como ocurre con Abkhazia, Ossetia
del Sur también posee una relación muy cercana
a Moscú, aunque con algunas diferencias. En
Tshkinvali suenan más fuerte las voces que piden
la unificación con la República Autónoma de
Ossetia del Norte dentro de la Federación Rusa.
El conflicto en Ossetia comenzó a
evidenciarse hacia 1988 con la aparición del
Movimiento Nacionalista Georgiano de Zviad
Gamsakhurdia, que reclamaba una "Georgia
para los georgianos" y afirmaba que los
"no-georgianos eran meros huéspedes en el
país" . Esto provocó una fuerte tensión
entre los ossetios, que comenzaron a reclamar una
República Autónoma. A diferencia de Abkhazia,
Ossetia del Sur era un Oblast autónomo dentro de
Georgia, con lo cual gozaba de menos atribuciones
que sus vecinos.
Desde 1990, el Consejo Popular de
Tskhinvali, realizó varios intentos de declarar
su independencia de Georgia y así poder unirse a
la Federación Rusa. En enero de 1991 Tbilisi
movilizó entre 5.000 y 6.000 militares a la
región y así estalló una guerra que duraría
18 meses, cuyo saldo fue de 800 muertos y cera de
60.000 refugiados (la mayor parte de los cuales
huyeron hacia Ossetia del Norte). En junio de
1992 ambas partes firmaron un acuerdo de cese del
fuego en la ciudad rusa de Sochi. A partir de ese
momento fue desplegada en la región una fuerza
trilateral de mantenimiento de paz. Desde que
cesaron las hostilidades, el gobierno de Ossetia
del Sur declaró ser un Estado soberano y
democrático, fruto de la autodeterminación de
los pueblos. Esto resulta contradicho en la
Constitución de Georgia, que declara ser un
Estado "independiente, unido e indivisible,
que incluye a Abkhazia y Ossetia del Sur."
Desde la llegada de Vladimir Putin
al poder, se han tomado algunas medidas en
relación a Ossetia del Sur, varias similares a
las adoptadas con Abkhazia, aunque su tenor ha
sido mucho menos provocativo con respecto a
Georgia. Tshkinvali es altamente dependiente del
exterior y de Rusia en especial a nivel
económico.
Como dato relevante, es preciso
señalar que la ley adoptada en la Duma el día
28 de junio de 2001 (mencionada en el caso de
Abkhazia) que permite que Estados no reconocidos
internacionalmente puedan unirse a la Federación
como Repúblicas, si ese es su deseo, ha tenido
una acogida altamente favorable en las elites
políticas ossetias.
Los sucesos acaecidos en el
Pankisi afectaron la estabilidad de Ossetia del
Sur, dado que la zona en cuestión dista solo 100
kilómetros de Tshkinvali. Luego del cese del
fuego, por primera vez en 12 años, las fuerzas
militares ossetias comenzaron a reclutar
reservistas, en caso de que el movimiento de las
patrullas del Ministerio del Interior georgiano
intentasen penetrar en territorio ossetio. Las
hostilidades se incrementaron aún más tras las
declaraciones de Eduard Shevardnadze del 30 de
septiembre de 2002, en las que se refirió a que
sería "razonable" extender el
operativo de seguridad del Cañón del Pankisi a
Ossetia del Sur, una región que posee
altos niveles de criminalidad. Para los
ossetios, estas palabras sonaron como una amenaza
directa de intervención militar. El episodio
finalizó tras una reunión entre Putin y
Shevardnadze que estableció un régimen de
vigilancia conjunto en la frontera ruso-georgiana
en la zona de Pankisi.
A fines del año 2002, Putin
extendió a los ossetios la posibildad de obtener
la ciudadanía rusa, tal como lo había hecho con
el pueblo abkhazio. En este caso, los resultados
fueron aún más positivos, ya que a fines del
año 2004 la cantidad de personas que habían
adoptado la ciudadanía rusa representaba dos
tercios de la población ossetia. Nuevamente,
esto responde a la estrategia de Putin de obtener
una carta blanca a la hora de intervenir en
Georgia en caso de ser necesario, ya que
Rusia defenderá los derechos de los
ciudadanos rusos, donde quiera que estén,
contemplando inclusive el uso de la fuerza si es
necesario.
La situación se vio también
modificada con la llegada de Mikhail Saakashvili
al poder. Su política integracionista podría
hasta calificarse de agresiva con
respecto a Ossetia del Sur. En primer lugar, el
31 de mayo de 2004, el Ministerio del Interior de
Georgia desplegó un operativo policial que
acabó por clausurar el mercado de Ergneti en las
afueras de Tskhinvali. Según Saakashvili, el
mercado era un paraíso para el contrabando de
diversos productos (combustible ruso, tabaco,
alcohol e incluso drogas) y un centro de
altísima criminalidad. Esto provocó malestar en
la población ossetia, reforzando el sentir
pro-ruso en la región.
Otro suceso que sacudió la
estabilidad de Tshkinvali fue la remoción del
general ruso encargado de la fuerza de
mantenimiento de paz y la decisión del
Secretario de Seguridad georgiano, Vano
Merabishvili, de aumentar el contingente
georgiano de tal fuerza de 100 a 500 militares.
Esta decisión ha quebrado el delicado equilibrio
entre la fuerza trilateral. Tanto el Ministerio
de Asuntos Exteriores de Rusia como la Duma
declararon que estos hechos resultaban
provocadores.
Saakashvili ha intentado ganarse
la simpatía de los ciudadanos ossetios,
prometiéndoles otorgarles pensiones georgianas,
compensaciones para los familiares de las
víctimas de la guerra y, a nivel
político,diez veces más autonomía
que la que tenían antes de la guerra a comienzos
de los años 90. En otro anuncio, el presidente
georgiano intentó seducir a Tshkinvali augurando
que Ossetia del Sur gozaría de la misma
autonomía que posee Ossetia del Norte dentro de
la Federación Rusa.
El 18 de septiembre de 2005
Ossetia del Norte y del Sur firmaron un acuerdo
sin precedentes, donde expresaron las mutuas
aspiraciones de unificarse. En vísperas de las
celebraciones del decimoquinto aniversario de la
proclamación de independencia en Ossetia del
Sur, aparecieron en las calles de Tshkinvali
numerosos carteles que rezaban: "Putin es
nuestro presidente!". El Presidente
norossetio Taimuraz Mamsurov afirmó que la
unificación era algo inevitable. El
acuerdo tuvo fuertes repercusiones en Tbilisi y
el Ministerio de Relaciones Exteriores envió una
dura misiva a Moscú diciendo que "el
gobierno ruso es plenamente responsable por el
accionar de sus dependencias regionales (Ossetia
del Norte) y el Ministerio de Relaciones
Exteriores de Georgia interpreta tal acción como
una hostilidad de Rusia, en aras de alentar el
separatismo."
El 22 de marzo de 2006, el
Presidente de Ossetia del Sur, Eduard Kokoity
anunció que entablaría una acción legal basada
en un Tratado de 1774, que sostiene que Ossetia
del Sur es parte integrante de Rusia. Por su
parte, Georgia anunció su deseo de que Rusia
repare los daños producidos en su constante
apoyo al separatismo ossetio.
La relación entre Rusia y Ossetia
del Sur resulta bastante ambigua. Como prueba de
ello, el 31 de enero de 2006, en una conferencia
de prensa Putin anunció que si se aceptara la
independencia de Kosovo en Naciones Unidas, Rusia
podría llegar a reconocer la independencia de
Abkhazia y Ossetia del Sur. Esto resulta
contradictorio si tomamos en cuenta las repetidas
invitaciones a Ossetia del Sur a formar parte de
la Federación. Es cuestionable el interés real
de Rusia en incorporar a Ossetia del Sur a la
Federación. Probablemente este territorio
resulte más útil como instrumento para
extorsionar a Georgia, que como elemento
constitutivo de la República Autónoma de
Ossetia del Norte.
Autor del artículo: María Sol
Peirotti
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