Autor del artículo: María Sol Peirotti
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El rápido ascenso de Vladimir
Putin al poder ha sido motivo de numerosos
análisis por parte de diferentes autores. Esta
cuestión no será objeto de estudio en este
trabajo, aunque sí resulta de interés mencionar
que pasó de ser casi un total desconocido para
la sociedad rusa en el momento que asumió como
Primer Ministro (el 9 de agosto de 1999) y que
gradualmente fue adquiriendo mayor popularidad,
disparado este factor con la segunda
intervención en Chechenia a fines del mismo
año. En el espacio de tres meses la popularidad
de Putin subió de menos de 2 por ciento a 29 por
ciento .
Es preciso reconocer que la tenacidad política y
la popularidad de Putin se manifestó
fundamentalmente en un incentivo que puede
movilizar a los rusos: el nacionalismo. Putin ha
hecho lo imposible por revivir el nacionalismo
ruso, unir una nación fragmentada y forjar una
representación de su persona como la
encarnación y el portavoz del
interés nacional ruso.
La campaña chechena fue decisiva y hasta podría
mencionarse como uno de los mayores intentos por
detener la disgregación de la Federación Rusa.
Es un episodio recurrente de la historia que los
líderes políticos recurran a la exaltación
orgullo nacional para evitar que el pueblo
focalice su atención en los problemas reales.
Sin embargo el presidente Putin, a partir de la
experiencia en Chechenia, debió hacer frente a
un segundo problema, que está mucho más cerca
del interés nacional ruso: colocar a Rusia
en igual condición que Occidente y que el país
retome su grandeza internacional. Putin está
preparado para actuar como un nacionalista ruso,
pero no está totalmente preparado a romper
relaciones con Occidente .
En el transcurso de los años 90, Rusia
descubrió que debía pasar de diseñar el
mundo a adaptarse al medio
exterior. Putin asumió la misión de
adaptar las prácticas globales a las condiciones
rusas. Putin ve a Rusia como una potencia mundial
y su política no es pro occidental, sino
pro rusa. Como en el judo , no enfrenta a
un enemigo abrumador, sino que usa su fuerza para
ventaja propia.
Prioridades a nivel doméstico
- Prioridades económicas: Se han agregado
algunas prioridades a nivel económico para
potencial el rol de Rusia como potencia:
duplicación del PBI en 10 años, entrada a la
OMC (como medio para acceder a los mercados
globales), modernización estructural, control de
la producción y transporte de hidrocarburos en
la zona de la CEI. Según el autor Dmitri Trenin,
Rusia tiende a depender más del capital
doméstico que del exterior . Putin plantea que
el modelo económico no tiene alternativa a la
economía de mercado y que existe la necesidad de
corregir el curso político y económico, no por
medio de reformas radicales o cataclismos que el
país ya no podrá soportar, sino por medio de
métodos evolutivos graduales y prudentes. Para
ello, propicia una cierta intervención estatal
en la economía a la hora de dirigir el
capital . Por último, es preciso mencionar
que el actual crecimiento económico de Rusia
está sostenido en los altos precios del
petróleo, más que en las reformas económicas.
Podríamos decir que Rusia padece la
enfermedad holandesa, de adicción a
las exportaciones de petróleo, dado que la suba
experimentada por los precios internacionales del
crudo permitió que el país (exportador neto de
esta materia prima energética) recibiese un
caudal inesperado de divisas fuertes y pudiese
reducir su dependencia con el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial. Hoy Rusia ha
conseguido sobrepasar a Arabia Saudita como el
mayor exportador de petróleo .
- Preservar la integridad
territorial y la seguridad interna: Dos
aspectos críticos que son parte de una política
de Estado, más que una innovación de Putin. El
mantenimiento de la mayor seguridad del país, la
preservación y el fortalecimiento de su
soberanía e integridad territorial están
mencionados textualmente en el Concepto de
la política exterior de la Federación
Rusa, aprobado por Putin en el año 2000.
Prioridades a nivel externo
- Participación en instituciones
internacionales: Rusia intenta moldear su
política exterior en términos de las
instituciones internacionales como Naciones
Unidas y la Organización Mundial del Comercio
(aún no ha conseguido una accesión plena). Con
respecto a Europa, Rusia busca constantemente la
cooperación en el marco de la OTAN, la Unión
Europea, el Consejo de Europa y la OSCE. En el
contexto asiático, la inserción que busca Rusia
se ve reflejada en su participación en la
Organización de la Cooperación de Shanghai
(OCS) y su Tratado de Seguridad Colectiva,
además de la Cumbre Rusia ASEAN y las
reuniones del Foro de Cooperación Asia -
Pacífico (APEC). Durante el año 2006 Rusia
presidirá el Grupo de los Ocho países más
industrializados (G8), el Comité de Ministros
del Consejo de Europa, la Organización para la
Cooperación Económica del Mar Negro y el
Consejo Ártico. Es importante mencionar que
durante el año 2005 Rusia adquirió el status de
observador el la Organización para la
Conferencia Islámica (OCI).
- Resolución de conflictos internacionales:
Recurso utilizado como un medio para adquirir
protagonismo internacional como potencia. La
diplomacia pública es crítica para la política
exterior de Putin, además de la proyección de
una imagen de normalidad y
estabilidad. A pesar de las críticas hacia el
giro autoritario que ha tenido la segunda
administración de Putin, ha logrado mantener una
alta popularidad entre la población rusa y un
alto perfil en las negociaciones internacionales
sobre distintos temas (negociaciones con Hamas,
con Irán, etc.).
- Concepción de sociedades
estratégicas: Rusia ha conducido
su política exterior sobre la base de algunas
alianzas clave y estratégicas con las mayores
potencias. Es una tradición de la política
exterior rusa la preferencia por mantener las
negociaciones a nivel bilateral (a pesar de la
retórica multilateral). Putin lo menciona en su
Concepto de Política Exterior en
referencia a la Responsabilidad de Rusia
por el mantenimiento de la seguridad en el mundo,
tanto a nivel global como regional, supone el
desarrollo y complementariedad de la actividad de
política exterior en base bilateral y
multilateral .
- Relación con EEUU: Putin utilizó la
Guerra Global contra el terrorismo como una
oportunidad para realinear su país con
Occidente. Hoy Putin intenta sustentar un
equilibrio entre la cooperación en asuntos de
seguridad y la competencia por mantener la
influencia en Asia Central y el Cáucaso.
- Cooperación económica con Europa:
Tendencia a profundizar los lazos económicos,
sobre todo en la cuestión energética y la
expansión de Gazprom hacia el Oeste. Aquí se
repite la tendencia bilateral, ya que Putin
prefiere negociar con cada uno de los países de
la UE en lugar de negociar como bloque.
- Prudencia con respecto al mundo musulmán:
Rusia buscará el delicado equilibrio entre la
mediación y el apoyo. Esto se ha visto reflejado
a través del diálogo con Hamas y su aceptación
en carácter de observador en el marco de la OCI.
Prioridades a nivel de seguridad
- Combatir el terrorismo: Esta cuestión
le permite a Putin asumir un rol de líder a
nivel internacional a través de una cooperación
multilateral y a su vez sirve como argumento para
el intervencionismo de Moscú en la ex URSS y
Chechenia. Existe cierta primacía de las
cuestiones de seguridad; además de la lucha
contra el terrorismo, aparecen la resolución de
conflictos internacionales, la no proliferación
de armas nucleares y el control estratégico de
armamentos.
- Priorizar la importancia geopolítica de la
CEI: Putin mantiene una mentalidad casi
patrimonial con respecto a la ex
URSS. Existe inquietud a raíz de la presencia de
EEUU en Asia Central y Georgia. Rusia intenta
cooptar a estos Estados través de acuerdos de
seguridad en el seno de la CEI o a nivel
bilateral, donde la relación de fuerzas es
completamente desigual. En el Concepto de
la política exterior de la Federación
Rusa, se menciona la formación de un
cinturón de buena vecindad a lo largo de las
fronteras rusas, la contribución a la
eliminación de existentes focos de tensión y
prevención de nuevos focos potenciales en las
regiones adyacentes a la Federación Rusa.
En otro párrafo del mismo documento se alude al
hecho de hacer corresponder la
colaboración multilateral y bilateral con los
estados-partícipes de la Comunidad de Estados
Independientes (CEI) a las tareas de la seguridad
nacional del país es dirección prioritaria de
la política exterior de Rusia. Por
último, en el Concepto de Seguridad
Nacional también elaborado por el
Presidente Vladimir Putin, llama la atención la
siguiente frase: Tendrán importancia
prioritaria los esfuerzos conjuntos para resolver
los conflictos en los Estados miembros de la CEI,
el desarrollo de la colaboración en el área
político-militar y de la seguridad,
especialmente en la lucha contra el terrorismo
internacional y el extremismo. En el Cáucaso y
la región del Caspio, Rusia se dispone a llevar
un curso concretamente dirigido hacia su
transformación en una zona de paz, estabilidad y
buena vecindad, lo que deberá contribuir al
avance de los intereses económicos rusos,
incluyendo en la cuestión de la selección de
rutas para importantes flujos de productos
fuentes de energía.
- Defender a los ciudadanos rusos:
La defensa por todos los medios de los
derechos e intereses de los ciudadanos rusos y de
los compatriotas en el extranjero, es otra
de las consignas mencionadas en el Concepto
de la Política Exterior.
Autor del artículo: María Sol
Peirotti
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